20 jul. 2014

Piezas que faltan en nuestros rompecabezas

¡Buenos días! Espero que estéis pasando un gran fin de semana. Antes que nada decir que mil gracias por visitar ayer tantísimo mi blog, supongo que fue por el boca a boca y refiriéndome a eso me gustaría decir que ayer ciertas personas se sintieron aludidas con mi post Celos, envidias y demás virus que envenenan el alma. Para aclararlo definitivamente decir que cuando me puse a escribirlo pensé en el tema sobre el que iba a escribir, gran parte de él es por experiencia propia ya que yo los he sufrido y otra parte es recreación literaria (por favor, no os toméis lo que escriba al pie de la letra puesto que solo estoy reflexionando). En ningún momento me refería a una persona en concreto.

Hoy me gustaría escribir sobre aquellas pequeñas piezas que faltan en nuestras vidas. Supongo que, desgraciadamente, a todos nos falta una parte importante de nosotros mismos, de nuestra vida, así que este post va por aquellas personas que ya no tenemos a nuestro lado pero que siguen en nuestros corazones, en nuestro recuerdo y en nuestras almas.

Puede que ya no las veamos, pero siguen ahí. Cada vez que vamos a aquellos sitios donde solían estar día tras día, los podemos ver, a través del recuerdo, hacer las mismas cosas que hacían tiempo atrás. Y es que es imposible que alguien deje de existir mientras esté en nuestro recuerdo.

Como se suele decir, esas personas seguirán siempre dentro de nosotros y formarán una parte esencial de nuestra personalidad y cambiarán nuestro modo de ver la vida. A veces no podemos entenderlo, porque duele muchísimo no poder volver a ver a una persona importante para nosotros, sobre todo si hace poco tiempo que esa persona nos ha dejado. Pero, con el paso de los años, nos daremos cuenta de que eso es así.

Yo he perdido a mis dos abuelos y los echo en falta día tras día, pero siempre están conmigo. Me di cuenta desde el primer momento que me dejaron, pero luego lo pasé bastante mal (supongo que es lo normal, llámame loca...) Tras dejar esa etapa atrás, sé definitivamente que mis abuelos siempre estarán conmigo, uno a cada lado y que me protegerán y cuidarán allá donde vaya.

Es imposible no llorar, o que te asomen lagrimitas en los ojos cuando los recuerdas o llega una fecha importante pero es algo normal, los echas de menos físicamente.

Mis abuelos son los mejores abuelos del mundo. Siempre estuvieron pendientes de nosotros, en ningún momento nos dejaron de lado o dejaron de asistir a nuestros cumpleaños. Siempre estaban ahí intentando hacer todo lo posible por sus nietos e hijos. Y ahora, siguen estando con nosotros allá donde vayamos.

Me cuesta mucho pensar en este tema porque siempre me pongo melancólica, y me duele ver que los que están a mi alrededor lo pasan mal -pero cómo no van a pasarlo mal mi padre, abuela y tíos- es difícil sobrellevar algo así. Pero debemos quedarnos con todo lo bueno que mi abuelo nos enseñó, a estar siempre unidos, a llevarnos bien, a cuidarnos los unos a los otros, nos ha enseñado a estar siempre en familia y hacer lo imposible por aquellos a los que más queremos. Mi abuelo era especial.

No me enrollo más, porque ya están ahí las lagrimitas y no quiero que se estropee el ordenador. Recuerdo que no quise escribir en el libro que nos dieron sobre ti. Este es mi pequeño escrito para ti. Porque si quisiera poner todo lo que siento, no habría tenido espacio suficiente.

A mi abuelo le encantaba el mar. Cuando hice esta foto no pude evitar acordarme de él, porque esta foto es él.

Acerca de mí

Hola, soy Cristina y soy Maestra de Educación Primaria, de la especialidad de Escuela Inclusiva. Tengo 24 años y me encanta la educación y el diseño. Espero que disfrutéis de este espacio tanto como yo.

2 comentarios:

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