31 ago. 2014

Adiós, Agosto

Hoy es 31 de agosto y por tanto se termina el mes. Es casi el preludio a las clases y empezamos a organizarnos para volver a trabajar duro como cada año. La mayoría estaremos tristes, pero a la vez con ganas de empezar y vivir otra nueva etapa de nuestras vidas y volver con las pilas bien cargadas para todo lo que nos pueda esperar durante los dos cuatrimestres.

A veces pienso en el instituto y en bachillerato, sobre todo porque no teníamos que hacer nada y estábamos agobiadísimos. Si es verdad que a veces la organización era nefasta y todos los exámenes estaban juntos sin darte tregua para organizarte y poder estudiar tranquilamente, pero no teníamos que hacer nada. Solo sentarnos en las clases y estar dormido o despierto, como te apeteciera, mientras el profesor de turno soltaba su rollo y tú lo escuchabas o no. 

No había a penas trabajos, si a un trabajo de dos folios se le puede llamar así. 

No teníamos que exponer, y eso es algo que veo fatal, porque luego llegas a la universidad y si eres una persona nerviosa y demás, llegas allí de sopetón y te entran los 3000 males al tener que hacerlo delante de 60 y tantas personas. La comunicación oral es esencial en la educación y deberíamos tenerla en cuenta desde primaria.

Ahora volverán esos profesores que son los primeros en poner su programación docente en el campus virtual y que cuelgan todos los trabajos y documentos que debemos ver y hacer durante todo el cuatrimestre; antes siquiera de que les conozcan y te entra el canguelo. Piensas: este me va a dar por todos lados. Aunque luego no se corresponde con lo que has pensado en un principio. Son exigentes sí, pero no dejan de ser buenos profesores y sacan lo mejor de ti en todo momento. 

Haciendo un balance de mi paso por la universidad he de decir que están los típicos profesores enchufados, que no saben ni dónde tienen la cara y a los que ves más perdidos que el barco del arroz. No sacan nada de ti, solo te marean y te frustran porque piensas que no estás aprendiendo nada de esa asignatura que sería muy interesante para nuestro futuro. Yo las llamo asignaturas perdidas. Pero luego te encuentras a profesores que son un encanto, que son muy competentes y que lo dan todo por sus alumnos. Y te das cuenta porque están disponibles al 100% en sus tutorías y en clase, por el entusiasmo que ponen en clase, por los trabajos que piden y el trato con los alumnos.

Esos profesores son los que habrán hecho que yo, en un futuro, sea una buena maestra. 

Pero no quiero hablar solo de la universidad, quiero hablar de todo aquello que me ha hecho feliz este mes.


En primer lugar, poder disfrutar todos los días de Jose. Es un fastidio no poder verle más que dos días a la semana y tener que moverte durante una hora y cuarto en autobús.

Estar con mi familia, especialmente con mis primos disfrutando de la playa y haciendo mil y una tonterías.

No tener que madrugar es, probablemente, lo que más me gusta del verano. Odio con todas mis ganas levantarme temprano, es algo que me puede.

He retomado el blog y gracias a ello me he interesado más por la escritura. Es algo que me ha gustado desde pequeñita y que por falta de tiempo he dejado a un lado. No es que no haya escrito, sino que todo lo que escribía era para los trabajos de la facultad.

Me he leído los tres últimos libros de la saga Canción de Hielo y Fuego en este verano y eso me hace muuy feliz. Porque también abandono la lectura durante el curso y es algo que echo bastante de menos. Espero no abandonar del todo la lectura -por hobby- este curso que viene.

Los viajes a la Fnac a mirar mis queridos muñequitos Funko Pop Vinile, de los que estoy enamoradita. Me he propuesto conseguir todos los de Juego de Tronos, a ver si es verdad.


Lo que probablemente, más me ha gustado es tener tiempo para mí misma, no agobiarme pensando en lo que tengo que hacer, que a veces no me dejaba ni conciliar el sueño y descansar de tantos autobuses, tanto de la EMT como de Portillo.

Espero que tengáis un buen comienzo de mes y que le pongáis todas las ganas, el entusiasmo y el amor posible a todo aquello que tengáis que hacer. No empecemos con caras largas, sino con una gran sonrisa que haga que nuestro día sea mejor de lo que nos parece. Os deseo un feliz mes de septiembre a todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

aprendiendo a toda costa anterior aprendiendo a toda costa - siguiente aprendiendo a toda costa - home