12 ago. 2014

Habitante de la segunda estrella a la derecha para siempre

Me sorprende lo equivocada que está la gente en cuanto a la depresión. Creen que es una estupidez, que no es una enfermedad, que es culpa de quienes la sufren ya que no son capaces de acabar con su tristeza y dolor. 

Es muy difícil conseguir que los demás se pongan en la piel del otro al no haber sufrido como él lo hace. Yo no he tenido depresión, pero he estado bastante mal en mi adolescencia y supongo que eso ha hecho que sea un poco más empática con aquellos que sufren depresión o tienen algún tipo de ansiedad.

No sé cómo afrontaría la depresión de tenerla y más siendo tan sensible y llorica como soy, pero lo que sí sé es que no es ningún cachondeo, que nadie tiene depresión porque quieren o se conforman con sufrir y recordar aquello que les causa dolor psicológicamente. Trato de imaginármela como una gran pierna que te aprisiona dentro de ti, de la que no puedes escapar por más que quieras. Intentas gritar, huir, pero siempre te da alcance y te hace más y más pequeño.

La depresión no es ninguna tontería, ni es algo que las personas que la sufren la elijan. Aparece porque sí, por el sufrimiento de toda una vida, por la lucha diaria, por los problemas tanto económicos, familiares como de salud.

Hay personas que saben afrontar mejor los golpes que reciben durante su vida, pero otras son más sensibles y se vienen abajo en cuanto dan un gran tropezón -es como si tropiezas al filo de un acantilado y caes mil metros abajo, tanto la caída como el golpe son monumentales y tú quedas destrozado- no debemos menospreciar a aquellos que sienten cosas diferentes a las que sientes tú.

Pues nadie es igual a cualquier otra persona, aunque seamos más de 7200 millones de personas en la Tierra dudo que encuentres a alguien con los mismos pensamientos, ilusiones, sueños, emociones, miedos y características psicológicas que tú.

Anoche estaba escuchando música cuando vi en Twitter que Robin Williams había muerto a la edad de 63 años. Me quedé en estado de shock y me quité los cascos al momento, pero lo peor vino al saber que los primeros indicios de la investigación apuntaban a una muerte por suicidio a causa de la depresión que venía sufriendo desde hacía años.

La depresión es una horrible enfermedad y no debemos tomarla a broma, pues en un futuro puedes sufrirla tú o algún familiar cercano y te darás cuenta de que es así. Nadie elige la depresión como compañero de viaje.

Echaremos de menos tu eterna sonrisa Robin Williams, pero nos dejas grandes películas, grandes actuaciones y grandes personajes como Mrs. Doubtfire, Flubber, El club de los poetas muertos -oh Capitán, mi Capitán-, Jumanji, Peter Pan... Se va una pequeña gran parte de mi infancia con tu pérdida. Puede que algunos digan bah, no eras fan incondicional de Robin Williams, solo hablas de él ahora que ha muerto, pero creedme que digo sinceramente que siento mucho su pérdida. Aun así siempre estará en nuestros corazones.

Robin, ahora eres inmortal y seguirás viviendo en la segunda estrella a la derecha, para siempre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

aprendiendo a toda costa anterior aprendiendo a toda costa - siguiente aprendiendo a toda costa - home