12 nov. 2014

Desigualdad social en cuanto al género y la diversidad funcional

Gracias a este Congreso Internacional sobre Empleo, Emprendimiento y Educación he podido abrir los ojos en muchos aspectos (en otros me ha parecido un auténtico collazo) pero sí me ha hecho ser consciente de las desigualdades que existen en la sociedad y que, en la mayoría de los casos pretendía ocultar o dejar de verlo, dejar de mirar no es la solución. Debemos trabajar y luchar para conseguir una sociedad justa que trate a todos sus ciudadanos de igual manera.

Resulta muy frustrante, a veces, sentirte miembro de una minoría. Y más aún si eres una minoría dentro de la minoría. Este sistema está desfasado, y con él las mentalidades de las personas que componen esta sociedad, a quienes han lavado el cerebro con lejía y ahora solo repiten ese modelo social tan machista y denigrante. 

Sí, soy una mujer, pero soy igual a un hombre, puede que tengamos diferencias físicas, pero las mujeres también somos diferentes a las demás y lo mismo pasa con los hombres, no hay nadie igual a otro. 

Yo no soy inferior a ti por ser una mujer a quien han calificado como sexo débil -curioso, cuando se ha demostrado que una mujer tiene mayor reacción ante los fracasos y es capaz de sobreponerse y aguantar más desengaños y situaciones adversas-.

Después tenemos otra "categoría social" los discapacitados -a quienes se les tilda de no capacitados o menos válidos que los demás-. Entrando en este tema me parece que esto está muy desfasado, no es que los que no estamos capacitados seamos nosotros, sino que no está capacitado el resto de la sociedad para abrir su mente y dejar lugar a personas que se encuentran con ciertos impedimentos durante su día a día. Impedimentos físicos, institucionales, sociales, políticos... Todos tenemos los mismos derechos y, por tanto, las mismas libertades.

No me mires por encima del hombro por tener un certificado que acredita que tengo discapacidad. 

En mi caso puede que sea menor, porque no se aprecia a simple vista mi discapacidad o diversidad funcional como debería llamarse ahora. Entonces no son capaces de identificarme como "la rara" o la "minusválida". No quiero ni imaginar cómo se sentirán aquellas personas que sí tienen un problema apreciable a simple vista por movilidad reducida o problemas conductuales.

Soy una mujer y, además, discapacitada (como aparece en mi certificado) y, por ello, se supone que estoy doblemente afectada en cuanto a desigualdad social. Cuando una mujer quiere acceder a un puesto laboral se encuentra con problemas puesto que muchas empresas se niegan a contratar a mujeres en edad fértil para no tener que pagarle una ayuda y, si es discapacitada, muchísimo menos.

Ya me he encontrado con problemas de este tipo, no directamente pero sí me ha tocado cerca. Una mujer discapacitada hizo una entrevista de trabajo para acceder a un puesto como secretaria y se lo negaron porque al ser discapacitada tendrían que hacerle un contrato de un año de duración y no le salía rentable. Con lo cual buscarían a otra persona sin discapacidad.

En definitiva, a veces se me antoja desagradable ver todas las caras de esta sociedad tan retrasada: igualdad de oportunidades, igualdad de resultados, igualdad en cuanto al trato, igualdad de derechos y un largo etcétera. Sinceramente, me cuesta mirar desde esa lente tan atrasada, tan machista, tan diversificadora, porque creo que todas las personas somos iguales, sin depender del color de nuestro pelo, ojos, piel, del sexo con el que hayamos nacido, del que hayamos decidido tener, de las dificultades con las que nacemos o que se nos presentan a lo largo de la vida...

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