9 feb. 2015

Cumpleaños feliiiz

Hoy es 9 de febrero de 2015, un precioso día en el que nació una de las personas más importantes de mi vida. No quiero dejar pasar el día sin escribirle la dedicatoria que se merece -no la birria que le he escrito en la tarjeta de felicitación-.

¿Qué puedo decir de mi madre? Pues que siempre ha sido como una hermana para mí y para todos nosotros. Desde que éramos pequeños fue nuestra compañera de juegos, ella inventaba los juegos y nos animaba a participar: jugando a las cocinitas, a las compras, al colegio... 

Ella era siempre la que nos tenía tendida la mano siempre que nos pasaba algo, aguantaba mis lloriqueos cuando decía que me había doblado el tobillo y quería ponerme una venda -y siempre me las ponía aunque no tuviera nada más que cuento-.

Mi madre, esa persona que ha tenido nervios de acero y una paciencia infinita con nosotros. Todavía recuerdo cuando ella, con todo el trabajo, se ponía a cambiar la ropa de estación y llegábamos a casa, veíamos la ropa amontonada en el suelo y allí íbamos, nos tirábamos encima y empezábamos a jugar, con todo el trabajo que ya le estaba costando, como si no tuviera suficiente.

Siempre ha sido como mi niña pequeña. Cuando era chica recuerdo que cuando mi madre se ponía enferma y la escuchaba en el baño me ponía a llorar porque no sabía qué le pasaba y quería que estuviera bien -lo del llanto me viene desde pequeña- o cuando lloraba en mi habitación porque sabía que mi madre era mayor que yo y habría un momento en el que tendría que vivir sin ella y lloraba y lloraba recordando las nanas que ella me cantaba cuando era más pequeña.

Siempre nos ha defendido de todo lo malo, reforzado en todas las cosas que hacíamos bien y apoyado en todas las decisiones que hemos tomado aunque a ella no le parezcan buenas. Siempre tiene una mano tendida para todo lo que necesitemos, nos escucha, nos apoya y nos mima a más no poder.

Solo quiero darte las gracias por ser como eres, por haber sido tan buena y tan importante para nosotros. Por habernos llevado a baile, conservatorio, fútbol... y quedarte allí con nosotros viéndonos actuar o jugar. Porque siempre ibas de carrera, llevándonos a donde hiciera falta y teniéndonos a los tres siempre a punto.

Ahora que soy más mayor entiendo todo el sacrificio que tuviste que hacer y necesito que me ayudes cuando yo sea madre, porque no sé cómo lo has hecho, solo sé que lo has conseguido. Has sido y eres la mejor madre del mundo. Te queremos más que a nada en el mundo, mamá.

¡¡¡Feliz cumpleaños!!!

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