15 jul. 2016

Importancia a lo realmente importante

¿Cuánta gente estudia magisterio sin ser vocacionales? ¿Cuánta gente piensa que magisterio es una carrera fácil y la hace solo por tener un título universitario? ¿Cuánta gente estudia magisterio simplemente para ser funcionarios y conseguir un "buen" sueldo a final de mes?

Desde luego la vocación es lo que marca siempre la diferencia.


Sí, ya era consciente de que esto sucedía. Muchísimos compañeros de carrera parecían tener la vocación en el talón del pie derecho -si es que la tenían-. No tenían tacto hacia los niños/as, pretendían realizar con ellos/as lo mismo que hicieron en un pasado sus profesores cuando ellos/as eran alumnos... Pero si algo me llamó la atención es la competitividad. Vale, que esto es un trabajo. Vale, que hay que mirar por ti mismo para conseguir tus metas. Vale, vale, vale... Pero yo ante todo prefiero ser persona.

Prefiero ser solidaria, estar ahí para ayudar a los demás cuando me necesiten puesto que mis padres me han enseñado una cosa muy importante: No hagas con el prójimo lo que no te gustaría que hicieran contigo. Y eso, exactamente eso, es lo que intento hacer todos los días.

Me parece genial que haya habido gente que se han aprovechado de nosotras -porque hemos trabajado más, porque nos hemos esforzado más, porque les hemos salvado el trabajo...- pero siempre he hecho lo que a mí me ha parecido ético. Les hemos llamado la atención, sí, pero nunca hemos estado de malas ni hemos mirado por encima del hombro a otra persona que por h o por b ha trabajado algo menos que nosotras. Todos podemos tener momentos malos, todos tenemos obligaciones, todos pasamos por baches... Y eso no te hace mejor ni peor persona, mejor ni peor estudiante, mejor ni peor profesional.

En las prácticas también se veía gente que apuntaba maneras: "Los niños/as se pelean, pero yo no hago nada, me quedo sentado y espero a que paren. Yo solo tengo que enseñarles conceptos teóricos", "Yo creo que a los niños/as hay que enseñarles a hacer las cosas por las malas, si no hay castigos no aprenden que lo que han hecho está mal". 

Y yo me pregunto: ¿Es ese el único camino?

¿No nos han enseñado multitud de veces que los estímulos positivos son muy necesarios? ¿No nos han enseñado a premiar al niño/a cuando hace algo bien o cuando deja de hacer cosas negativas en clase? Ojo, no estoy diciendo que castigar no sirva de nada, tampoco estoy diciendo que no se deba castigar a los niños/as. Por supuesto que sí, sobre todo cuando las conductas en el aula son muy disruptivas, pero también tenemos que hacerles ver que su comportamiento positivo tiene premio, ya que a base de negatividad nunca van a aprender qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Si actúo bien y no obtengo recompensa ¿de qué me sirve?

En las oposiciones nadie va a ver si eres buena o mala persona, buen o mal docente. Solo van a ver una nota. Pero, ten por seguro, que tu huella en el camino será significativa. Porque todo lo que se hace se paga, llámalo Karma, llámalo X. Solo tenemos que aprender a ser mejores personas, a mejorar día a día para poder ofrecer lo mejor de nosotros/as siempre.

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